Comunicarse implica más que hablar
La comunicación humana es una de las herramientas fundamentales mediante las cuales interactuamos con el mundo. A través de ella damos significado a lo que nos rodea y expresamos nuestras ideas, emociones y necesidades. Este proceso no se limita únicamente al lenguaje verbal; también incluye nuestra postura, gestos, tono de voz y todas aquellas señales que empleamos para lograr que otras personas comprendan lo que queremos transmitir.
Aunque utilicemos las mismas palabras o gestos, cada mensaje es según por la historia, los valores y las experiencias de quien lo recibe. Esto implica que no todos comprendemos lo mismo de la misma manera, aun compartiendo un lenguaje común. Esta diversidad de significados es natural, pero nos exige ser más cuidadosos, empáticos y precisos al comunicarnos.
Interferencias que dificultan la comunicación.
La ambigüedad
La ambigüedad surge cuando no logramos transmitir el mensaje con claridad; esto sucede al emplear vocabulario poco común entre las partes involucradas, también cuando nuestras ideas no están ordenadas o cuando enviamos señales contradictoras entre lo que expresamos corporalmente.
Cuando tengamos una conversación relevante, lo que debemos hacer es:
La emotividad
Las emociones están conectadas a nuestra comunicación. Las palabras, los tonos y las expresiones que empleamos influyen directamente en la respuesta emocional de quien nos escucha. Por ello, es vital desarrollar una autoconciencia emocional que nos permita entender cómo nos sentimos, cómo expresamos nuestras emociones y de qué manera estas impactan en los demás.
Es sumamente importante evitar conversaciones determinantes cuando la emoción está desbordada. Es necesario conservar un tono de voz adecuado y sereno. Si la emoción es demasiada se deberá solicitar una nueva entrevista para retomar el tema.
El entorno
El lugar, el momento, los participantes y la situación influyen directamente en la interpretación de un mensaje; por ello, es fundamental considerar siempre dónde, cuándo y con quién nos estamos comunicando.
La comunicación efectiva permite:
Debe generar un entorno que permita:
Según la Norma, la alta dirección debe:
Una comunicación interna bien gestionada permite:
La comunicación externa está enfocada hacia el exterior (ciudadanía, proveedores) para contrastar la calidad del servicio.
¿Qué pasa si surge un inconveniente con la ciudadanía?